palabrisas. gafas del poeta

la cara contra el viento, te sopla sus desventuras....

domingo, 2 de octubre de 2011

lector

Hay personas que las pica un mosquito

Y a partir de allí se le inflama

La curiosidad por la literatura.

Les tengo el –remedio-para-empezarse

a-rascar; se llama “que viva la música”,

como la canción de Barreto,

escrito por una gafas propensas

a la autodestucción en cali.

Y Si quiere seguir empañando su mirada,

Lea el CONDE, y que su venganza

lo fulmine “…como charco de

Culpa en la mirada.”

Ya después, sigue el problema de

Quien da sus primeras mordidas

A tan áureos ejemplares:

Siempre va a querer mas.

y yo quise “moby Dick” y

fui por él, al bajo fondo

del libro usado de medallo.

Al preguntar por él al vendedor,

Un imberbe animoso, de salto

Al aparador, prometió su inminente

Presencia.

La ilusión de sopesar aquel telúrico adobe,

Pereció ante la entrega de un libro flaco,

que intentaron hacerme pasar

por la obra del viejo Melville.

Yo, incrédulo, que aquel folleto

De 40 páginas contuvieran la furia

De un mar bravío, que a su vez albergaba,

Al lactéo cachalote, impetré al vendedor:

Éste no es moby dick,- dije.

a lo que su cabeza peluda,

con distinguidos movimientos tutelares

peroraba, que sí era.

Yo, si creérmela del todo, instigué el folletín,

Que a la primera lectura atenta, sentenció:

Moby Dick: Resumen Escolar.

Yo, contento por tener la Razón

Y picado ya por la búsqueda perlática

En la Bastilla con Junin, pedí el original.

Un viejo relamido y recostado,

que hablaba a ésa hora

con el mismo el librero, sentenció:

“Moby Dick?. Ése libro es muy aburridor.

Le gusta el mar? Lea al viejo y el mar.”

Yo, punzado por el viejo, reviré:

El viejo y el mar?. Ése si que es aburridor-

Acoté sacándome el arpón

Y enterrándolo en el desvencijado propietario

Quien de sórdida mueca dolorosa,

Entendió mi poca gana de polemizar.

Al fin hice la transacción

Y si mi aburrí en algunos pasajes descriptivos

Del narrador, sólo lo adjudiqué

Al desvencijado amigo de librero,

A quien nadie, en éste desconcierto que pilotea al Arias,

Preguntó su literaria opinión.

Si de algo sirve la experiencia, anota que en lo literario,

Lo que menos importas, es la opinión de quien

Nada se le ha preguntado.

Quien de veras tiene algo que decir, sólo la tortura,

O el licor en abundacia, le darán la orden de trasmitirlo.

Aquel que tiene a flor de piel una opinión,

tiene la más alta posibilidad

de poder hacer tratados, sobre

lo fútil y lo vano, así pues,

sin más, ignóralo. Busquemos,

pues lecturas, para vos.

Luego sigue, Bukowski,

Sobre todo sus poemas, para que vislumbres,

Ése incierto punto, donde vivir

Se vuelve obligación.

Digamos que sos niño.

Y que la vida es un parque

De diversiones,

Donde te das cuenta, que

Te montaste a una montaña rusa

Que te marea y descompone,

Y en dónde te das cuentas, que por más que querás,

No te podés bajar.

Eso es leer a bukowski.

Una palmada en la cara

Á la derecha y a la izquierda de éste mundo,

“Mierda caliente o mierda fría”

Y que deja estupefacto al ser humano,

A éste amasijo de tendones

Al que en cámara rápida

Pasa la vida y que como cristo

En el chiste viejo y malo del

Minisiguí, todo lo atraviesa

Y nada puede atrapar.

Leamos un poema de Bukowski:

“El viento sopla fuerte esta noche

Y es viento frío

Y pienso en los chicos

De la calle.

Espero que algunos tengan

Una botella de tinto.

Cuando estás en la calle

Es cuando te das cuenta de que

Todo

Tiene dueño

Y de que hay cerrojos en

Todo.

Así es como funciona la democracia:

Coges lo que puedes,

Intentas conservarlo

Y añadir algo

Si es posible.

Así es también como funciona

La dictadura

Sólo que una esclaviza

Y la otra destruye a sus

Desheredados.

Nosotros simplemente nos olvidamos

De los nuestros.

En cualquier caso

Es un viento

Fuerte

Y frío.” Ch. Bukowski.

No hay que ser pessoa,

Alcanzando la piel de Reis,

Para sentir la desazón

De esta vida absurda

Que de cosas invita a llenarte,

Mientras la vacuidad te

Absorbe hasta el ultimo

Tendón de humanidad.

Hay personajes entrañables

Que terminan en dialéctica discusión

Con el lector. Todo lo contrario de

Los heraldos negro que nos manda la muerte.”

Más bien Báculos de fuerza o

Pan de elfos para el trasiego

En ésta vida trágica e impía.

Asi, Baudolino y Zorba

Son genios de la vida que

enseñan la ética que

Los colegios ignoran.

Así Chinaski con los dientes morados

Se desprende de ataduras y su comportamiento

Sin autocensura te escandaliza

Cómo al que apenas te vislumbra

Entre los coyotes.

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